Estimado Presidente Arévalo, quería empezar por darle las gracias a usted y al pueblo de Guatemala por la calurosa bienvenida a su hermoso país. Es un placer estar de vuelta. Esta vez, como presidente del Consejo Europeo, el primero en visita oficial a Ciudad de Guatemala, pero seguro que no el último. Y también una de las primeras visitas de un presidente del Consejo Europeo a un país centroamericano. Me dirijo a ustedes no solo en nombre de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, sino también como aliado y como amigo que ha venido para apoyar firmemente la democracia guatemalteca. Guatemala es un aliado clave para la UE en Centroamérica. Nuestra relación está forjada en décadas de trabajo conjunto. Los pilares de este puente entre la Unión Europea y Guatemala son claros: nuestro compromiso compartido con la democracia, el Estado de derecho y un orden internacional más justo. Presidente Arévalo, su gobierno es un ejemplo de compromiso con la democracia y el estado de derecho. Sé que los desafíos son enormes. Sé que para quienes sufren la pobreza, la inseguridad, la violencia o la exclusión, los cambios no llegan tan rápido como todos querríamos. Pero la Unión Europea va a seguir acompañando, como socio, la agenda de su gobierno para promover el respeto de los derechos humanos y el estado de derecho, al tiempo que cooperamos en el terreno del desarrollo sostenible, las inversiones y la seguridad. Porque todos estos objetivos no son incompatibles entre sí, sino valores complementarios que se refuerzan mutuamente. Allí donde falta seguridad, los derechos no pueden ejercerse con libertad. Y allí donde falta democracia, solo se podrá conseguir una seguridad sin justicia, subordinada a los intereses de los más poderosos. Del mismo modo, sin seguridad ni democracia, tampoco puede existir un crecimiento justo y sostenible, capaz de beneficiar al conjunto de los ciudadanos y de las empresas. Mi visita llega en un momento importante para la institucionalidad del país, apenas concluido un importante proceso de renovación de autoridades judiciales y electorales. El resultado del proceso es globalmente positivo y merece nuestro aplauso. Compartimos la preocupación por los casos de instrumentalización del sistema judicial, y la criminalización de defensores de derecho humanos, los responsables de la lucha contra la corrupción y líderes indígenas. Los intentos de descarrilar la voluntad democrática de los guatemaltecos son inaceptables. La Unión Europea ha estado con el pueblo guatemalteco desde los Acuerdos de Paz de 1996. Y, recientemente, ha respondido a la voluntad de transformación democrática de su país mediante diferentes instrumentos: - El despliegue de la Misión de Observación Electoral en el dos mil veintitrés;
- La adopción de medidas restrictivas específicas contra quienes socavan la democracia y el estado de derecho;
- Y, este año, la Misión de Acompañamiento para seguir de cerca los procesos de nombramiento de autoridades electorales y judiciales, cuyo informe de conclusiones preliminares le ha sido entregado ahora por nuestra embajadora.
Nuestro apoyo va más allá. La Unión Europea también está respaldando su transición digital y energética del país con un enfoque inclusivo, así como el desarrollo sostenible. Ayudando a resolver los problemas de movilidad de ciudadanos y empresas mediante el impulso a redes de transporte sostenible en municipalidades de todo el país, incluido el nuevo aerómetro de la capital. Respaldando financieramente la electrificación de zonas rurales de su país, mediante energías verdes, permitiendo que sus escuelas y sus centros sanitarios puedan proveer sus servicios a todos los ciudadanos en igualdad. Impulsando la descontaminación del río Motagua, asegurando la pervivencia de las comunidades que de él dependen. O velando por el uso sostenible de los recursos naturales en el departamento de Petén y la selva Maya, vinculando el desarrollo socioeconómico a la protección del medio ambiente. Asimismo, estamos apoyando a Guatemala y al conjunto de la región en la lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas mediante diferentes programas. No me olvido de la economía. Guatemala es ahora mismo uno de los países con mejores resultados macroeconómicos de la región. Los flujos comerciales entre la UE y Guatemala se han doblado en los últimos 10 años, y las inversiones europeas casi se han triplicado. Sin embargo, todos sabemos que esos logros macroeconómicos no llegan de inmediato a la gran mayoría de la población, en particular a las comunidades rurales e indígenas. Para eso es necesario tiempo y persistencia, confianza para que empresas vengan e inviertan y para que haya una distribución justa de los recursos. La seguridad jurídica y la estabilidad democrática son factores claves para seguir atrayendo y aumentar la inversión europea a través del programa Global Gateway y aprovechando al máximo el potencial nuestro acuerdo de asociación con Centroamérica. Vivimos tiempos difíciles a nivel global, y quisiera concluir destacando la claridad y firmeza del compromiso de Guatemala con el multilateralismo, el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, como lo ha demostrado también con su posición sobre la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. Valoramos profundamente ese compromiso y el apoyo de Guatemala. Gracias de nuevo, presidente Arévalo, por la calurosa acogida. Sabe que su país y el pueblo guatemalteco puede contar con la Unión Europea. Estamos con vosotros. Por la democracia, la justicia y la prosperidad.
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